Columna del Decano: Bipartidismo o pluripartidismo.

Luis-Fernando-AlvarezPor LUIS FERNANDO ÁLVAREZ J.* | Publicado en El Colombiano el 30 de mayo de 2014

Existe una estrecha relación entre los sistemas electorales y los sistemas de partidos. La doctrina política afirma que un sistema electoral mayoritario (gana quien más votos obtiene), unipersonal (se vota para un solo cargo) y a una vuelta (el ganador se impone sin importar su porcentaje frente al total de votos), favorece el unipartidismo o el bipartidismo, porque está concebido para estimular la formación y permanencia de grandes partidos.

Por el contrario, un sistema electoral pluripersonal o por listas (se vota para cuerpos colegiados), proporcional (incluye fórmulas para que los partidos minoritarios obtengan algunas curules) y a dos vueltas (si ningún candidato obtiene más del 50 % de los votos, los dos con más alta votación se enfrentan en una segunda vuelta), favorece el pluripartidismo, porque permite que los pequeños partidos o por lo menos los partidos perdedores en la primera vuelta, recobren importancia para efectos de las alianzas que se propongan por parte de los candidatos mayoritarios que van a participar en la segunda vuelta.

El procedimiento electoral consagrado por la Constitución Política de 1886, indudablemente consolidó el sistema bipartidista, pues la forma para elegir presidente de la República (unipersonal, mayoritario y a una vuelta) favoreció la presencia de dos grandes partidos. Aunque reformas posteriores permitieron que el Congreso se eligiera por listas, con la aplicación de fórmulas para permitir la escogencia de candidatos minoritarios, es decir, un procedimiento que favorece el esquema pluripartidista, el modelo de gobierno presidencialista hizo que históricamente la subsistencia de un partido o movimiento político dependiera de su posibilidad de alcanzar la Presidencia, que en la práctica solo la tenían los dos grandes partidos tradicionales (Liberal y Conservador). La imposibilidad de obtener la Presidencia de la República marcó el debilitamiento definitivo de agrupaciones políticas como la Anapo, el MRL, la UP, el M19, el Movimiento de Salvación Nacional y muchos otros.

Para cumplir con el propósito de instaurar un sistema pluripartidista, el Constituyente de 1991 sabía que era necesario introducir algunas modificaciones al procedimiento para elegir presidente. Para ello adoptó dos importantes reformas: (I) Cambiar la elección de presidente a partir de un candidato único, por una fórmula plural que incluyera presidente y vicepresidente, (II) incluir el método de las dos vueltas para la elección de Presidente. Con este esquema se buscó estimular la creación y protagonismo de partidos diferentes a los de los candidatos triunfadores en la primera vuelta.

Curiosamente, el surgimiento de movimientos caudillistas o grupos que se originan para seguir temporalmente el pensamiento de un personaje, no permiten concluir que la implementación del nuevo sistema electoral haya realmente favorecido el resurgimiento del pluripartidismo en Colombia. Para que ello sea posible, es necesario, por ejemplo, que las alianzas que se van a precipitar para la segunda vuelta del actual proceso electoral, se acuerden por las directivas estatutarias de los partidos, con fundamento en sus esquemas dogmáticos y programáticos, no por los candidatos derrotados en la primera vuelta, a partir de sus aspiraciones políticas presentes y futuras.

* Expresidente del Consejo de Estado y Decano de la Escuela de Derecho de la Universidad Pontificia Bolivariana

Foto: El Colombiano.